26 febrero 2006

OLIMPIADAS EN LA LUNA

Es sólo cuestión de tiempo.
Un día en el futuro, los Juegos Olímpicos de Invierno tendrán lugar en la Luna.
Las laderas de la Luna, cubiertas de polvo, son excelentes lugares para esquiar.
Hay polvo de sobra, altibajos en la pista, y lo mejor de todo, una gravedad baja.
Con sólo 1/6 de la gravedad terrestre, los esquiadores alpinos y de tabla (snowboard) pueden hacer las destrezas que sueñan con hacer en la Tierra.
¿Qué tal un cuádruple hacia atrás con ocho giros?
No se preocupe.
Las caídas se producen con movimientos lentos, por lo que no causarán mucho daño.
Y existe un lugar perfecto para la Villa Olímpica: el cráter Platón.
La mayoría de la gente no lo sabe, pero Platón, en la antigua Grecia, no sólo fue un filósofo, sino también un campeón olímpico.
Ganó dos veces la competición pankration —una agotadora mezcla de boxeo y lucha.
Un cráter llamado así en honor a Platón, tiene que ser un buen lugar para alojar a los atletas olímpicos.
El lugar tiene llanuras profundas, llenas de materias primas para construir estadios y hábitats, y al igual que Turín, en Italia, lugar de los juegos de este año, Platón está cerca de los Alpes.
Es decir, los Alpes lunares.
Los Alpes lunares son una cadena de montañas en la Luna llamados así por los Alpes de Europa.
Son similares a sus homólogos terrestres en altura, extensión y espectáculo.
Desde que los Juegos Olímpicos modernos se iniciaron en 1896, la mayoría de los juegos de invierno se han llevado a cabo en los Alpes.
¿Por qué sería diferente la Luna?
Puedes ver los Alpes lunares usando un pequeño telescopio de aficionado.
Esta semana es una ocasión excelente para comprobarlo: salga al patio a la caída del sol y mire hacia la Luna.
El cráter de Platón de la Villa Olímpica, es un oval oscuro visible en la orilla norte del Mare Imbrium, el “Mar de Lluvias”.
Se puede ver a simple vista.
Después, enfoque su telescopio sobre Platón.
Los Alpes empiezan allí.
Se extienden alrededor del borde del Mar de Lluvias desde Platón, a través del espectacular Valle Alpino, hasta el impresionante Mont Blanc. Alan Friedman, astrónomo aficionado de Búfalo, Nueva York, usó un telescopio de 10 pulgadas (25,4 cm) para tomar esta foto del lugar:



Izquierda:El cráter Platón y los Alpes lunares, fotografiados por Alan Friedman de Búfalo, Nueva York



A pesar de que los dos Alpes son muy semejantes, se formaron de forma distinta:
Los Alpes de la Tierra se formaron en un período de millones de años. Impulsados por las placas tectónicas, partes de la corteza terrestre presionaron la tierra para producir abruptas montañas.
Las montañas se extienden desde Francia, a través de toda Italia hasta Albania; la cima más alta es el Mont Blanc, con 4.800 metros ó 15.700 pies de altura.
Los Alpes de la Luna se formaron en un instante hace unos 4 mil millones de años, cuando un gran meteorito se estrelló contra ella.
La colisión originó el Mar de Lluvias, que contrariamente a su nombre, es un gran cráter, no un gran mar.
Los Alpes se “extendieron” por el impacto.
En esos primeros días, los Alpes lunares fueron probablemente tan abruptos e irregulares como los Alpes de la Tierra.
Pero en los eones que siguieron, los meteoritos golpearon la Luna incesantemente, convirtiendo las rocas en polvo y puliendo los afilados bordes de los picos montañosos.
Los Alpes lunares de hoy son un poco más pequeños (el Mont Blanc de la Luna tiene sólo 3.600 metros ó 11.800 pies de altura) y mucho más lisos que sus homólogos terrestres —perfectos para los Juegos Olímpicos Lunares.
Fuente: NASA