22 febrero 2006

MONOS POLICÍA ENTRE LOS MACACOS

Las sociedades humanas caen en el caos cuando la acción policial es eliminada del escenario.
Ahora un grupo de investigadores demuestra que pasa lo mismo en otras sociedades de primates.
De las 21 especies de macacos los pertenecientes a la especie Macaca nemestrina viven en una sociedad que está entre un sistema despótico y un sistema igualitario.
Un macho dominante y una hembra mandan en el grupo.
Los conflictos entre los miembros del grupo son comunes, aunque raramente extremos.
Casi todos los conflictos terminan cuando un tercero interviene, usualmente a favor de uno de los oponentes.
Pero otras veces un mono fuerte permanece entre los oponentes y sin amenazarlos resuelve imparcialmente el conflicto.
Según un estudio, estos eventos de acción policial permiten a la sociedad de los macacos ser más diversa y compleja en lugar de dividirse en diversas camarillas.
Jessica Flack y sus colegas del Yerkes National Primate Research Center estudiaron un grupo de 84 individuos de esta especie bajo dos condiciones, las normales y en ausencia de machos fuertes que incluían al líder que ejerce generalmente de policía.
Los investigadores registraron los comportamientos de los monos en las dos condiciones.
Sin los monos dominantes “policía”, los restantes miembros que quedaban interactuaban principalmente con los miembros de su familia, formando pequeños grupos que se sentaban aparte de los otros para evitar así el conflicto.
Los investigadores vieron como se formaban camarillas y grupos, y cómo la red social se desmoronaba.
El contacto entre individuos, a través de actividades comunales como el juego o el sentarse juntos desaparecía.
Además se producía una escalada del nivel de violencia sin que nadie pusiera paz en los conflictos.
Este estudio refleja que las intervenciones no sólo controlan el conflicto, a pesar de ser infrecuentes, sino que además tienen un efecto sistemático sobre la organización social cambiando la forma en la que los individuos construyen la red social.
Los monos dominantes fueron retirados por periodos cortos de tiempo porque de otro modo las peleas por el dominio podría haber sido muy perjudiciales.
Los investigadores no pudieron eliminar a la hembra dominante por que esto habría destruido completamente la estructura social.
Ningún otro mono ocupó el papel de mono policía durante los periodos sin líder, y en otros experimentos de control la retirada de monos de menor rango no tenía efecto en la estructura social.
Grandes redes de relaciones sociales han sido puestas de manifiesto entre primates en estudios anteriores.
Estas redes tienen, entre otras funciones, el control de la mortalidad infantil.
El control de los conflictos, como en este caso, es fundamental para reducir el número e intensidad de las peleas entre miembros del grupo aumentando con ello la supervivencia del grupo y de la especie.
Según Frans de Waal, otro miembro del grupo de investigadores, tendemos a asociar poder con privilegio pero en ambos casos, el humano y el animal, supone una contribución constructiva (o debería de serlo en el caso humano).
A través de su presencia y su actividad pacificadora los machos dominantes contribuyen a una sociedad más cooperativa y pacífica.
Según Flack este tipo de interacción entre individuos y la sociedad produce una visión más acertada de cómo las características físicas del los monos y su comportamiento han evolucionado al unísono con el ambiente.
Los fenotipos no evolucionan para encajar en un ambiente estático, sino que ambos, ambiente y fenotipo, se construyen dinámicamente el uno al otro.
Fuente: NATURE