23 noviembre 2005

NUEVA TECNOLOGÍA PARA IMPLANTES MÉDICOS

La batería de litio es la principal fuente de energía en implantes, como por ejemplo los estimuladores usados para hacer funcionar el corazón, o los dispositivos que ayudan al sistema nervioso central a hacer las conexiones críticas en quienes padecen la enfermedad de Parkinson o la epilepsia, por ejemplo. Diseñadas para ser extremadamente fiables y trabajar sin interrupción durante años, las diminutas pilas que suministran energía a los implantes son indispensables para todo, desde los marcapasos a los estimuladores electrónicos para funciones cerebrales.

Pero las baterías de litio no duran para siempre y se requiere de nuevas intervenciones quirúrgicas para mantener funcionando muchos dispositivos instalados en el cuerpo, así como para reemplazar a éstos al final de sus vidas útiles. Por otra parte, una nueva generación de diminutos dispositivos eléctricos para estimular el sistema nervioso, tratar la incontinencia y superar el deterioro muscular está llegando a medida que los científicos e ingenieros continúan miniaturizando los componentes que constituyen los dispositivos.

De importancia capital para esta técnica, según el químico Robert West de la Universidad de Wisconsin-Madison, es una nueva tecnología para producir pilas de litio, fabricadas con tamaños más pequeños, mayor duración y que pronto podrán recargarse desde fuera del cuerpo, sin necesidad de emplear la cirugía.

Usando componentes de silicio orgánico, West y sus colegas han desarrollado una nueva generación de pilas de ión de litio recargables, cuya vida útil es dos veces más larga que en las baterías usadas ahora en los diminutos dispositivos médicos.

La nueva tecnología para baterías permite suministrar energía a un "microestimulador" que puede inyectarse cerca de los nervios seleccionados como objetivo, para ayudar a controlar un sistema nervioso defectuoso, situación responsable de enfermedades como el Parkinson, la epilepsia y la incontinencia.

El grupo de West desarrolló el electrolito, el líquido conductor de la electricidad, que es el corazón de la batería.

Los nuevos compuestos de silicio orgánico desarrollados por los químicos de la Wisconsin-Madison tienen numerosas ventajas sobre los productos químicos de las pilas de litio tradicionales: son muy flexibles, no se solidifican, son estables, no inflamables, no tóxicos, y no constituyen ninguna amenaza para el medio ambiente. El silicio es el material del que están hechos los chips de ordenador, y es uno de los elementos más abundantes de la Tierra. Los compuestos de silicio orgánico están constituidos por silicio y otros materiales naturales.

Una ventaja decisiva de la nueva tecnología es su vida útil; las pilas de silicio orgánico están diseñadas para dar energía a implantes durante más de 12 años.

Tomado de aquí.